Cómo mejorar la dependencia emocional entre niños y padres.

La dependencia emocional en niños está arraigada al apego existente entre niños y padres. El tipo de apego que exista entre ambos va a influir en su desarrollo emocional, por ello es de suma importancia ser conscientes de cómo les tratamos desde bebés.

La sociedad actual se encuentra en una situación de incertidumbre constante debido a la pandemia. Esta situación influye en nuestras relaciones sociales, familiares y laborales, además de las personales, por ello es importante cuidar la forma de de relacionarnos en cada uno de estos ámbitos.

En muchas ocasiones creemos que como con los convivientes habituales solemos pasar tiempo en casa, no es necesario cuidar la relación. Error. Por ello hoy vamos a centrarnos en cómo cuidar la relación entre niños y padres para no obtener como consecuencia de la pandemia una dependencia por parte de los más pequeños de la casa.

En este blog vamos a centrarnos en:

  • Síntomas de dependencia emocional en niños.
  • Causas más comunes de dependencia.
  • Cómo prevenir y tratar los problemas de dependencia emocional en niños.
  • Vuelta a la rutina desde un estilo de apego seguro

¿Cómo podemos saber si nuestro hijo es dependiente emocionalmente?

Acerca del desarrollo psicológico nunca se llegará a una independencia total porque los seres humanos somos interdependientes, pues la libido tiende a atrapar objetos con los cuales se identifica, estableciendo lazos de cooperación para la perpetuación de la especie. Ése es nuestro instinto, el cual implica la transmisión mutua y empática de emociones. De esta forma, no tenemos que sentirnos culpables ni castigarnos si nos sentimos en constante «dependencia» social, siempre que esté dentro de unos extremos es lo común en nuestra sociedad.

De forma general es sencillo identificar que existe una dependencia excesiva. La principal señal es observar cómo el niño no quiere separarse del padre o la madre, «no se despega de nuestro lado» y llora o tiene rabietas cuando no estamos. Este tipo de comportamiento es el más normal a edades tempranas.👶

Sin embargo, a edades más avanzadas, a partir de los 4-5 años, comenzamos a observar cómo nuestro hijo necesita una aprobación constante en cada actuación, quiere que hagamos las tareas con él o incluso que se las hagamos nosotros.🧒👧

Otro comportamiento habitual, este quizá más difícil de identificar, se da en las interacciones con sus iguales, en las que nuestro hijo dice no disfrutar y no quiere jugar ellos. Normalmente lo solemos relacionar con que es tímido o está «acostumbrado a estar con adultos», sin embargo el motivo principal es que con quien quiere estar es con nosotros.

En general, los síntomas más característicos de los niños con problemas de dependencia los siguientes:

  • Inseguridad o falta de confianza en uno mismo. (Aprobación constante).
  • Presencia de miedos irracionales o sin fundamento, donde necesitan nuestra presencia o consuelo para que desaparezcan.
  • Dificultades para relacionarse con otros niños o adultos, escasas habilidades sociales.
  • Problemas de autoestima, relacionados con la inseguridad.
  • Sensación de soledad, vacío o incapacidad para disfrutar en ausencia de los padres.
  • Miedo a la soledad. Incluso a veces tienen pesadillas con ser abandonados o sueños similares.

Diagnóstico en niños con dependencia emocional

Existen diferentes autores que a lo largo de la historia de la psicología (White, Flanagan, Martin y Silverman 2011, entre otros) relacionan la dependencia con trastornos graves de la personalidad.

De esta forma, el manual «por excelencia» del psicólogo clínico, El Manual DSM-5,  establece como primer criterio diagnóstico del trastorno límite de la personalidad la existencia de esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado; el segundo es un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por una alternancia en los extremos de idealización y devaluación. En ambos se identifica un desarrollo psicodinámico originado en una dependencia patológica.

El mismo manual ubica un trastorno de personalidad dependiente con los siguientes criterios diagnósticos:

  • Dificultad para tomar decisiones cotidianas sin un consejo excesivo o el reaseguramiento en otros.
  • Necesidad de otros para asumir responsabilidad en las áreas destacadas de su vida.
  • Dificultad para expresar desacuerdo con otros por temor a perder apoyo o aprobación.
  • Dificultad para emprender proyectos o hacer algo por falta de confianza en las habilidades de uno mismo, más que de motivación o energía.
  • Hacer demasiado por obtener cuidado o apoyo de otros hasta el punto de ejecutar cosas no placenteras.
  • Sentimiento de displacer o impotencia cuando se está solo por miedos exagerados a no poder cuidarse uno mismo.
  • Búsqueda urgente de otra relación como fuente de cuidado y apoyo cuando una termina.
  • Preocupación irreal con miedo de ser dejado a cuidarse por sus medios.

¿Por qué mi hijo depende de mi constantemente?

El tipo de apego que se desarrolla durante las primeras etapas de vida de nuestro hijo es fundamental, y de ello dependerá su capacidad de dependencia.

En la primera infancia, hasta los dos o tres años, todos los niños son totalmente dependientes. Es a partir de esta etapa cuando empieza a desarrollarse, al principio lentamente, la autonomía personal. De esta forma, hay que dar paso a esta autonomía personal, favoreciendo la misma y no impidiendo que se desarrolle.

Principales causas de dependencia en niños ⬇⬇

  • Sobreprotección. Se trata de aquellos casos en los que las figuras de apego del niño (normalmente los padres), no dejan que haga nada solo, estando en permanente cuidado. Esto imposibilita la independencia y autonomía en el futuro.
  • Falta de reconocimiento. Ocurre en aquellos casos en los que los padres no reconocen los logros del niño, además le corrigen frecuentemente, haciéndoles «de guía». Este tipo de conductas conllevan a una personalidad insegura, donde el niño dependerá de la opinión y corrección del padre.
  • Falta de límites. Criarse sin unas normas establecidas puede hacer que el niño evada sus responsabilidades, esperando siempre que otra persona lo haga por él. De esta forma la dependencia será la consecuencia directa de ello.
  • Problemas de apego. El apego es fundamental para desarrollar una autoestima sana y seguridad en uno mismo; evidentemente, si un niño carece de esta seguridad buscará siempre un refuerzo externo, dando lugar así a la dependencia.

¿Cómo prevenir y tratar los problemas de dependencia en los hijos?

Los casos de dependencia en niños son por lo habitual fáciles de prevenir y tratar. En ellos influyen tanto factores externos como la propia personalidad del niño; sin embargo, mediante la aplicación de las pautas de actuación adecuadas, se pueden mejorar de forma sustancial.📝

Pautas para tratar la dependencia emocional entre niños y padres.

Las pautas dependerán de diferentes factores externos, así como de factores individuales y personales, tanto del niño como de los padres. Sin embargo existen algunas pautas «básicas» que han de llevarse a cabo para así poder conseguir que nuestros hijos sean independientes.

  • Establecer límites y normas concretas. Esto es la base para que nuestro hijo crezca bajo un estilo de apego seguro.
  • Valorarle. Identificar sus fortalezas y ensalzarlas, esto hará que se sienta valorado y su autoestima no detaiga.
  • Educarle bajo la inteligencia emocional. Ayudarle a la identificación y expresión de sus emociones, guiándole en la forma de hacerlo. Esto creará empatía y asertividad en nuestro hijo.
  • Déjale su espacio y su tiempo. El propio niño es quien tiene que establecer su ritmo, cada niño tiene uno en particular. No fuerces su desarrollo, la presión puede influirle y esto puede conllevar a una personalidad donde la exigencia con uno mismo predomine de forma elevada.

 

👉Por otro lado, cuanto antes se identifique el problema más fácil será su solución. Esto se debe a que se trata de una dificultad que se agrava con el paso del tiempo. Y recuerda que que pedir ayuda nunca está de más.

Habitualmente, cuando un psicólogo trabaja en un caso de estas características, interviene tanto sobre el niño como sobre los padres👩‍👦‍👦👩‍👧. Al niño se le enseña durante la psicoterapia infantil a conocer, controlar y manejar sus emociones. Esto es una herramienta básica e imprescindible para que pueda identificar cuando está actuando de manera dependiente y poder evitarlo.

Con los padres, por su parte, la intervención será sobre todo psicoeducativa. Esto significa que se les proporcionará de herramientas y estrategias para emplear con su hijo. De esta manera los progenitores aprenderán cómo actuar para no desarrollar la dependencia de su hijo; e, incluso más importante aún, para fomentar la autonomía e independencia del menor.

¿Cómo conseguir una vuelta a la rutina sin rabietas?

El período vacacional, como ocurre de forma contante cada vez que, por motivos de pandemia, estamos en cuarentena, es cuando nuestro hijo puede generar una mayor dependencia hacia nosotros. Por una parte, está dentro de la normalidad, ya que pasamos más tiempo con ellos, aprovechamos para ser los «padres guays» que durante el día a día no podemos, y le damos todas las muestras de cariño que cuando trabajamos no podemos.

Pero, efectivamente, las vacaciones o la cuarentena no son eternas. De esta forma, APRENDER de ello es en lo que nos debemos basar. Darle cariño y ser los padres «guays» está bien durante unos días, pero recuerda que a todos nos va a costar volver a esa rutina, y a los más peques más, porque no entienden qué necesidad hay de volver a ese día a día donde ellos no son la prioridad. 🤯

Tips para que la vuelta a la rutina sea más llevadera:

  • Horarios. 🕐Comienza por ir estableciendo horarios de nuevo cada día, poco a poco. De esta forma el niño no tendrá una rabieta incontrolable el día en el que el reloj suele para ir al cole de nuevo.
  • Rutinas.🔄 Los días previos a la vuelta al cole, establece las normas que teníais con anterioridad. La hora de comer, hacer deberes, jugar, bañarse etc. Recuérdale que hacer tareas está dentro de ese horario.
  • Espacio. ✅Déjale su espacio. Es la hora de hacer los deberes, genial, puedes estar cerca, pero no tienes que ayudarle en cada actividad que hace, ya que este tipo de reforzadores harán que aumente su dependencia.
  • Ojo con los reforzadores. 🧐Reforzar las tareas es un básico en la educación de nuestros hijos, pero recuerda que no es necesario hacerlo con cada actividad que hace. Si este tipo de reforzadores son excesivos nuestros hijos tendrán la necesidad de nuestra aprobación en cada comportamiento.
  • Paciencia y amor. 🙏Mucha paciencia y menos muestras de cariño. Recuerda que durante las horas que esté en el cole no las va a poder tener, de forma que comienza por racionalizarlas, si tú puedes, él puede!

 


“La mayoría de miedos de ser rechazado descansan en el deseo de ser aprobados por otras personas. No bases tu autoestima en sus opiniones”.

-Harvey Mackay-

Rocío Martín Duque

Psicóloga infantojuvenil especializada en relaciones familiares 

 

BIBLIOGRAFÍA
American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. Fifth edition. Arlington, VA. APA.

Blasco, J. C. (2005). Dependencia emocional: características y tratamiento (Vol. 260). Alianza Editorial.
López, F. (2009). Amores y desamores: procesos de vinculación y desvinculación sexuales y afectivos. Madrid: Biblioteca Nueva.

Riso, W. (2003). Amar o depender?: cómo superar el apego afectivo y hacer del amor una experiencia plena y saludable. Editorial Norma.
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