Después de todo este tiempo haciendo numerosos esfuerzos por mantenernos a salvo, cuidar y cuidarnos, muchas personas están sintiendo miedo al salir a la calle y/o reencontrarse con sus amigos o familiares. No necesariamente este miedo viene asociado a grandes planes, el simple hecho de coger el coche para ir a trabajar o ir a la compra se está convirtiendo, en algunos casos, en toda una hazaña.

Hemos creado un nuevo hábito: quedarnos en casa para cuidar y cuidarnos, por un bien común. Y ahora esta es nuestra nueva realidad. Pensar que nuestra realidad quedó anclada en el pasado y que ahora estamos caminando hacia atrás para volver a ella (a lo que tenía antes, a lo que ganaba antes, al trabajo de antes, a la vida de antes…) es como querer moverte y que el cuerpo no responda, causa estrés y ansiedad.
Esta “nueva normalidad”, como concepto, está causando una controversia en muchas personas. ¿Y si para ti lo nuevo no es normal? ¿Dónde queda cómo yo estoy viviendo lo nuevo? ¿Qué es normal? Quizás, ayude hablar de REALIDAD, de realidades, para cada quien la suya propia.

Debemos parar, permitirnos y comprender que ningún día es igual, que volver “a la vida que tenía antes del confinamiento” no es posible. Solo es posible caminar y avanzar hacia delante con la experiencia que este momento y este parón ha dejado en ti.

¿Para qué volver a la vida de antes cuando puedo vivir mi realidad?
Quizás esta realidad no sea nueva y tampoco sepas si es normal o no. Solo sabes que vives en ella.

Para poder comprender el miedo que sientes debes dejar los juicios y las comparaciones, entendiendo que cada persona vive según su responsabilidad y valores.

La realidad y la situación a la que te has forzado durante un tiempo es ahora tu Zona de confort.

¿Qué es la zona de confort y cómo puedo avanzar en la gestión del cambio?

Es la costumbre, lo que conozco, a lo que me he acostumbrado. ¡Ojo! Esto no quiere decir que sea positivo o que me sienta satisfecho con ello. Lo único que representa es un lugar de aparente comodidad.

La zona de Pánico: sigue justo a la zona de confort y se abre paso cuando comenzamos a pensar o sentir que hay algo en lo que estoy viviendo que no me gusta o que no me hace sentir todo lo bien que me gustaría. Es entonces cuando afloran las sensaciones de incertidumbre, pensamientos como los “ y si…” Siento miedo a lo desconocido, a lo nuevo que puede venir y evalúo la situación como demasiado difícil.

Para poder salir de la zona de pánico tengo que conocerme y saber cuáles son los recursos que he de poner en marcha para sentirme [email protected], abrazar el miedo y continuar.

El miedo en esta situación viene a modo de alerta, para evitar un sufrimiento, tienes que agradecer, ya que te ha salvado de muchas situaciones que hubieran sido desagradables para ti. Pero una vez comprendido el mensaje que el miedo trae has de pasar a la acción, según tu perspectiva, y caminar para poder llega a la siguiente Zona.

La Zona de Aprendizaje, es esa zona en la que el miedo, la ansiedad o la incertidumbre se disipa. Me encuentro con un nuevo panorama, he cambiado mi visión y me encuentro con energía de valorar todo lo que ha pasado y que me ha traído hasta aquí.

Valoro lo que he vivido y me centro en construir el presente que a día de hoy tengo. Lo acepto. Y sigo gestionando los cambios que en la vida acontecen.

Al miedo a salir a la calle y realizar «vida normal» se le ha denominado:

  “Síndrome de la cabaña” 

Si sientes miedo a salir, si no comprendes el motivo por el cuál estás viviendo tu situación de la forma en la que la estás viviendo y no sabes cómo empezar… te dejamos los siguientes TIPS:

  • Date tiempo, la integración de un hábito lo requiere
  • Comprende cada paso en la gestión de un cambio (Zona de confort, Zona de Pánico y Zona de aprendizaje)
  • No te compares
  • No realices juicios hacia el entorno, pon el foco en tus recursos y tu responsabilidad
  • Deja a un lado la sobreinformación
  • Elige pensamientos e imágenes que te inspiren
  • Comunica a tu familia desde la tranquilidad la importancia que tiene para ti la situación y tus decisiones al respecto
  • No pretendas volver “a lo de antes”. Cada día es único e irrepetible
  • Dale a la situación real que vives el valor que merece, ni más ni menos. Equilibrio
  • Siente e identifica(te) con tus acciones para poder aceptar la realidad y aprender de ella
  • No te fuerces, no te obligues
  • Busca ayuda de un profesional si notas que no logras salir de la zona de confort y el entorno y tu situación te demanda acción

 

Sara Berrocal. Psicóloga Coach especialista en inteligencia emocional. 

-Si te ha gustado esta entrada en el blog o si quieres saber algo más específico no dudes en contactar o dejar un comentario. Nos ayuda a saber tus inquietudes. Puedes compartir en redes-

error: Content is protected !!